Monday, 13 October 2014

¿Y su nivel de inglés? Entiendo y leo pero...

After coaching and training adults to take international exams like IELTS and TOEFL for several years, I have realized that helping others achieve their dreams makes me feel very proudly alive. And, since I am no longer coaching because of time constraints, I am daring to write about IELTS and TOEFL to show people there are tools to succeed. And that still makes me feel very proudly alive! 

This journey about sharing the nuts and the bolts of this kind of exams has just started and it would be great if you could join me by reading and/or commenting. 


So, here it is:





Happy reading! :)


Sunday, 5 October 2014

Sobre la educación sin escuela

Durante los días 2, 3 y 4 de Octubre se llevó a cabo el 4to Congreso Internacional sobre Educación Sin Escuela, Autoaprendizaje Colaborativo, Educación en Familia y Modelos de Escuelas Flexibles. Me llamó mucho la atención que en Colombia haya gente interesada en esos temas y que se reúnan a socializar lo que significa dejar de enviar a sus hijos al colegio y encargarse de su educación en casa. Esto en inglés se llama homeschooling y últimamente el tema me ha llamado la atención por varias razones. La primera, he sido docente por un buen tiempo y aunque ahora no enseño en el aula directamente, si tengo que ver con la labor que desempeñan los docentes en un colegio y con los estudiantes. En ese ir y venir, he visto que la escuela en vez de enamorar a los estudiantes a descubrir y a aprender por si mismos, impone una lista de respuestas correctas que los estudiantes terminan odiando o ignorando. Segundo, estoy en un momento de mi vida en el que, según la idiosincracia colombiana, debería estar teniendo ya hijos para poder "ser una mujer integral". Pero viendo el panorama actual de todo, he tomado la decisión de no tener hijos si no puedo quedarme en casa y encargarme yo misma de su educación. He venido repitiendo este discurso muy seguido últimamente y de pronto me di cuenta de que estaba hablando de homeschooling o de educación alternativa. 
Ya antes había visto esta charla en TED sobre Tinkle school  y esta otra sobre lo que significa no ir al colegio para este niño de 13 años... Muy en el fondo, creo que me gustaría que mis hijos (si los tengo algún día) tuvieran este tipo de experiencias. Por todo lo anterior, ir al 4to Congreso Internacional sobre Educación Sin Escuela, Autoaprendizaje Colaborativo, Educación en Familia y Modelos de Escuelas Flexibles fue definitivamente una gran oportunidad para ver lo que otros están haciendo respecto a homeschooling. Para acabar de comprender, compartiré a continuación mis impresiones y lo que me han dejado las intervenciones que escuché durante el 3 y 4 de octubre. 
Al primero que escuché fue a Juan Carlos Ramires Hache quien habló sobre los encuentros de saberes que se dan en en la localidad de Kennedy en Bogota. Estos encuentros pedagógicos domiciliarios y grupales reúnen a profesionales de la educación y a las familias del barrio para fortalecer su rol educativo dentro de sus comunidades. De acuerdo con el panelista, son los afectos los que dan pie al aprendizaje pues constituyen actos amorosos de educación que vienen primariamente de las familias y no la escuela. Lo que me pareció mas interesante de estos encuentros es cómo ponen sobre la mesa todos estos saberes de un modo horizontal: El conocimiento de las familias es tan valioso como el de los profesionales en educación que van a acompañarlos. A mi modo de ver, estos encuentros recuperan y validan ese rol que las familias han delegado a la escuela conscientemente o no: el de formar y educar con los afectos.
Luego escuché a Hernando Muñoz Cardenas, rector de un colegio en la Tebaida, cuyo nombre no anoté y olvidé. Él nos contó sobre su experiencia en la creación de Grupos Juveniles Creativos, los cuales literalmente recogieron muchachos que no asistían al colegio y en condiciones de alta vulnerabilidad. Este rector se las ingenió para trabajar con profesionales que pudieran ayudar a estos chicos con sus situaciones de violencia, drogadicción, expendio de sustancias ilícitas, etc de un modo no convencional: intentando responder este interrogante¿Cómo lograr incorporar estos estudiantes desertores a las construcción del conocimiento? Luego de escuchar esta súper pregunta, solo pude prestar atención a los interrogantes que "asaltaron" a este rector durante ese proceso llamado Grupos Juveniles Creativos: ¿Cómo hacemos para que los niños se enamoren de aprender? ¿Cómo enseñamos? Vs ¿Qué aprendemos? ¿Cómo logramos abrir un dialogo para construir conocimiento?
La siguiente panelista era Barbara de Martiis y su intervención tenía este título: "El proceso inevitable de aprender". Esta mujer lleva 17 años educando a sus hijos en casa y comenzó hablando con toda certeza sobre educar Vs. escolarización. Gracias a esas dos cosas que se oponen, los padres que educan a sus hijos en casa enfrentan un miedo constante que consiste en una "absoluta falta de fe en la capacidad de aprender". Bárbara hizo mucho hincapié en que todo puede ser aprendido sin importar que sea necesario desaprender para volver a aprender. Para ilustrar esto, citó a Albert Einstein: "El aprendizaje es experiencia. El resto es información" Y más ahora que la información está a un clic de nuestras manos. Es la experiencia de descubrir, equivocarse y/o intentar otra vez lo que constituye una experiencia de aprendizaje. Ella también nos invitó a desjerarquizar el conocimiento al preguntarnos lo siguiente: ¿Qué cosas creo que un ser humano debe aprender antes de la mayoría de edad?¿Cuales de esas cosas se pueden aprender solamente en la escuela? Para mí, estas preguntas apuntaban un poco a ilustrar el miedo que sienten los padres al no saber "a ciencia cierta" si lo que les están enseñando a sus hijos desescolarizados es lo que deberían saber para presentar el examen de Estado por ejemplo. Desde mi punto de vista, esta intervención fue la que mejor ilustró los retos que se enfrentan al llevar a los niños a casa a "estudiar" y es la viva prueba de que la experiencia, reflexiva y consciente, constituye una fuente inagotable de conocimiento que no debe ser menospreciada frente al conocimiento formal de una maestría o un Phd.
La otra conferencia que me llamó la atención fue "Los aprendizajes desde la posibilidad del trabajo infantil" por Stella Talero. Ella habló de una organización comunitaria llamada "Pequeño trabajador" en donde se promueve el trabajo infantil como un dispositivo de aprendizaje importante para los niños. Lo que más me llamó la atención fue la diferencia que hizo entre trabajo infantil y explotación infantil. Mientras esta mujer hablaba del trabajo infantil como otro escenario de la infancia con condiciones que permiten una oportunidad de aprendizaje y una propuesta de economía solidaria, yo recordaba las múltiples veces que trabajé en mi niñez: lijando madera en vacaciones, recogiendo leña en la finca de mi abuela, y más tarde, atendiendo la cafetería en casa de mis padres después del colegio. Recuerdo bien que atendiendo la cafetería aprendí realmente a multiplicar, sumar y restar para dar las vueltas cuando los clientes pagaban la cuenta. También recuerdo que lijando madera en el taller de carpintería de mi padre, aprendí a tener paciencia hasta obtener el resultado que él me pedía. Y cargando leña, aprendí que no podía recoger más leña de la que podía llevar. Fue la primera vez que conscientemente evalué la dimensión de mis brazos y mi capacidad para cargar. Todas esas experiencias de trabajo me enseñaron cosas que nunca aprendí realmente en la escuela. Así que estoy de acuerdo con Stella: el trabajo infantil puede ser una oportunidad de aprendizaje que le quita a la escuela ese carácter de espacio privilegiado del conocimiento.
Seguidamente tuve el placer de escuchar a German Doin uno de los creadores de la película La Educación prohibida. En realidad no me lo esperaba. El nos contó cómo se reunía los sábados a hacer tareas con sus compañeros de clase y cómo empezaron a hacer video en vez de las tareas y cómo escogió estudiar cine, o algo así, y cómo descubrió que lo que quería descubrir eran opciones de educación alternativa. Luego de participar en la creación de la película La educación prohibida, se concentró, con otros, en lograr REEVO: UN PROYECTO PARA APRENDER, COMPARTIR Y ACCIONAR COLECTIVAMENTE EN UNA COMUNIDAD GLOBAL DE EDUCACIÓN ALTERNATIVA. Entendí que una educación alternativa es la búsqueda de nuevos modos de aprender, el empoderamiento del propio aprendizaje para transformarse. Lo interesante de REEVO es cómo articula muchas personas alrededor del mundo haciendo lo mismo: empoderándose y empoderando a otros a aprender por sí mismos. Vale mucho la pena ver su página web e involucrarse: www.reevo.org
Luego escuché a Dino Segura hablar sobre su Escuela Pedagógica Experimental. Puedo resumir su intervención "Una a puesta por la confianza" con la siguiente fórmula: Escuela Pedagógica Experimental = Confianza + Reto + Negociación + No control + Interacción en los micromundos del aula; opuesto a Escuelas sin educación = instrucción sobre cosas irreales + arbitrariedad.
Por último, escuche a Pablo Espinosa, director de la revista Innovación social. Él nos contó sobre los seis pasos necesarios para intervenir en comunidades para generar cambios desde la horizontalidad. Mientras él describía esos pasos, yo los traducía al salón de clase: primeramente, habría que atraer a los estudiantes con preguntas, hacer que ellos mismos planteen un problema que quieran resolver y que les interese, luego armar grupos diversos dentro del salón de clase y pedirles que se propongan metas para que las alcancen por sí mismos, con su propio esfuerzo de tal modo que ellos se sientan identificados con esas metas alcanzadas. Para mi, eso me suena a implementar metodologías por proyectos o Task Based learning en una clase de inglés. Considero que es clave entender el rol del docente como facilitador para construir una relación horizontal de colaboración y respeto.
Luego de escuchar a todas estas personas, puedo decir que sí, la escuela tradicional en donde la mayoría de nosotros estudiamos, tiene falencias que están afectando a nuestros niños. Es claro para mí también que no soy la única considerando una educación alternativa que le permita a los niños enamorarse de aprender, que les permita conectarse con sus emociones para que sean mejores personas. Me queda claro que es necesario crear espacios para la educación y la formación más que para la instrucción. Y me quedan también estos interrogantes:  ¿Será posible que la escuela tradicional se abra algún día a la educación alternativa, a los saberes extra-escolares? o ¿Tendré que llevar a mis futuros hijos a casa a educarlos yo misma?

Para más información sobre este congreso, visite http://educacionsinescuelacolombia.wordpress.com/