Monday, 20 September 2010

Garagoa-Bogotá intermedias

Aquí, el cielo miente.
Me había dicho que los brazos del sol estaban esfumándose
Frente al peligro de la noche.
Pero no era cierto,
No había ni brazos ni sol,
Sólo una cortina de suciedad y nubes
Que no me dejaron despedirme del sol.
No hay como ese otro cielo
Que me cuenta todas sus estrellas,
Cada brazo de sol,
La muerte de cada color detrás de si,
La que tiene las montañas como refugio.


2000

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