Tuesday, 28 September 2010

Vuelves a mí Draco, trayendo oleadas de sensaciones, de poros. Esos viejos caminos que van perfilando nuevas líneas sobre el recuerdo ya vago de otras más antiguas. Vuelves a mí, destapando los frascos del olvido, desempolvando imágenes, reviviendo instantes. Vuelves a mí como descorazonado, sintiéndome de otro modo. Ya no desde la desesperación y tristeza sino desde la calma, desde la alegría de haber sentido, de haber dolido, de haber perdido y ganado todo. Ahora la máscara es otra.
Julio 20/04

Monday, 20 September 2010

Lluvia

Hacía tiempo que en esta ciudad no llovía tan tristemente.
Las nubes habían olvidado ya sus vestidos grises en sus baúles de agua,
Y el asfalto no recordaba el golpe de sus lágrimas de plata.
Hasta yo misma había olvidado
El sonido de esa lluvia –ahora tardía-
Y su aire enrarecido.

Mayo 2001

Garagoa-Bogotá intermedias

Aquí, el cielo miente.
Me había dicho que los brazos del sol estaban esfumándose
Frente al peligro de la noche.
Pero no era cierto,
No había ni brazos ni sol,
Sólo una cortina de suciedad y nubes
Que no me dejaron despedirme del sol.
No hay como ese otro cielo
Que me cuenta todas sus estrellas,
Cada brazo de sol,
La muerte de cada color detrás de si,
La que tiene las montañas como refugio.


2000

Sunday, 12 September 2010

Saturday, 11 September 2010

Quigua

El cielo parpadeaba a través de los árboles
y desnudaba sus ojos en el reflejo del agua fría.
La luna se preparaba para su tercera noche
desempolvando el manto de niebla y los collares de estrellas.

La luna bailaba con las nubes
las rondas del juego y el ensueño,
mis pies se escondían en las sombras de los árboles
mientras mi voz se confundía con el canto de los currucús.

Era el paso del duende con sus yeguas trenzadas
que galopaban al son de las olas,
decía la vieja Ernestina.
Yo sólo esperaba
que la luna se desnudara toda para ver el camino a casa.

Mezclado con tu sangre,
cantaba la antigua fórmula para llamar al duende de las yeguas hechizadas.
Nunca vino.
Mi canto se convirtió entonces
en el eco de mi dolor y mi muerte.